El DCA o Daño cerebral adquirido es una lesión que se produce en las estructuras cerebrales de forma súbita en personas que, habiendo nacido sin ningún tipo de daño en el cerebro, sufren en un momento posterior de su vida lesiones en el mismo como consecuencia de:
• Un ACV o accidente cerebro-vascular (ICTUS) por trombosis, embolia, hemorragia, etc…
• Un TCE o traumatismo craneoencefálico, principalmente producido por un accidente de tráfico, laboral, deportivo, una caída o una agresión.
• Un tumor.
• Anoxia (falta de oxígeno en el cerebro).
• Otras enfermedades.
La definición de lesión cerebral se utiliza por tanto cuando hay un problema suficientemente importante que afecta a la cabeza, dañando no solamente la caja craneal sino también el cerebro.
Las consecuencias que suele producir son:
- Un Cambio repentino en el estado de consciencia, cuya gravedad y duración es variable (desde una confusión mínima en tiempo y contenido hasta un estado de coma profundo o coma vegetativo persistente en los casos más graves).
- Posible alteración de las funciones cerebrales: perturbaciones en los comportamientos de la vida cotidiana en el ámbito personal, familiar, académico, social y profesional.
- Posibles secuelas importantes en el plano neuropsicológico, que no están siempre en relación directa con el grado de afección constatado en el plano físico o neurológico.
Incluso, aunque existen ciertas características comunes en las personas afectadas por una lesión cerebral, cada una debe ser considerada como un caso único que posee características propias.
• SENSORIO – MOTORAS: con posible pérdida de visión y audición, de coordinación espacial, de velocidad y coordinación de los movimientos, de equilibrio, de fuerza y resistencia, de coordinación óculo-manual, etc..., conllevando normalmente una hemiplejia o parálisis de medio cuerpo, dificultad para caminar, para llevar a cabo tareas de la vida diaria como comer, vestirse, afeitarse, peinarse, etc…
• COGNITIVAS: problemas de atención y concentración (la persona se cansa con facilidad y necesita descanso extra, se distrae fácilmente, tiene dificultades para concentrarse); de pensamiento y razonamiento; de comunicación y lenguaje (le cuesta expresar ideas verbalmente, habla más lentamente, tarda más en responder, es reiterativo con los temas de conversación, etc...); de memoria, especialmente para aprender información nueva (se olvida sus pertenencias, los nombres de las personas, las tablas de multiplicar); de juicio y toma de decisiones; de planificación y organización (necesita ayuda para empezar o terminar tareas, no se organiza de manera independiente); de habilidad para ajustarse a los cambios; de percepción; de reintegración, etc...
• PSICOSOCIALES: se dan problemas de autoestima, de autocontrol (actúa de manera impulsiva); de conocimiento de sí mismo y de los demás; de conocimiento de las reglas y roles sociales (hace comentarios embarazosos, rompe reglas, interrumpe, agrede físicamente a otros, etc…). También puede haber poca conciencia de su enfermedad; problemas en el área de la sexualidad; la apariencia y aseo; las relaciones con la familia y amigos (se irrita fácilmente, no mide sus palabras, etc…); presencia de conducta inapropiada para su edad (infantilismo, actúa como si fuera más pequeño, no parece encajar con el grupo, etc…).
• EMOCIONALES: puede aparecer ansiedad, depresión, apatía, labilidad emocional (respuestas emocionales desproporcionadas), etc...
• EN EL HABLA Y LA COMUNICACIÓN: puede aparecer afasia (trastorno o perdida del lenguaje verbal en sus aspectos de expresión y/o comprensión), disartria (dificultad en la articulación del lenguaje), dislalia, etc...
Las personas afectadas deberán llevar a cabo una larga rehabilitación para retomar sus hábitos de vida del modo más adaptativo posible pues, en muchos casos, el DCA conlleva una gran discapacidad.
En ADACECO, y demás asociaciones de DCA, se ofrecen las terapias de rehabilitación y ocio terapéutico específicas para mejorar las condiciones de vida de estas personas y la de sus familias.
Algo a lo que debe prestarse especial atención es a las familias, que ante la nueva situación de dependencia que les ha tocado vivir pueden sufrir una fuerte desestructuración debido principalmente a los cambios en los roles familiares, los cuales conllevarán la nueva y forzada adjudicación de responsabilidades en el hogar.




